Music keeps me alive

Comentario de la autora

We're not the same kids you used to know.


25/5/15

No cuento tus lunares, escalo en ellos hacia la cima que me lleva a la deriva del precipicio más jodido de toda esta barbarie.
Ya está bien del tópico de los chicos nunca lloran o no deben llorar, vivan los que se quitan el envoltorio y los muestran, los destapan y esperan a que les abraces para que no se sientan como unos completos inútiles. Vivan los abrazos de muchos minutos mientras los demás extraños pasan a nuestro alrededor sin inmutarse de la situación. Viva poder sentir los rápidos latidos de tu corazón al acercarme a tu pecho tras tantos problemas, y situaciones superadas o en el intento de serlo. Viva poder compartir las inseguridades entre tus ojos y tú en los mios. Vivan los planes, viva la lluvia y su forma de acercar los sentimientos de melancolía. Vivan los vicios sanos porque sí que existen. Viva el dolor, el daño del que hoy te ríes. Y sobre todo, viva el "te he echado de menos" junto a una expresión realmente conmovedora y triste.
Porque hay personas están solas a la hora de expresar cómo se sienten y viven, brillan y se entregan a la vida de la mejor manera. Personas que no se apagan, al contrario, cada día se encienden más. No pierden la chispa frente a las enfermedades, disfrutan de todo, porque les hace crecer. Esas personas son las que, un día sin saber el momento exacto, ni el por qué se encuentran al lado de quien las ama y se enamoran de una manera maravillosa.


Porque, ya son tres meses desde que nos conocimos de aquella manera en la que, poco a poco todos los hilos se fueron uniendo. Ninguno de los dos se imaginaba que todo esto fuese a llegar hasta donde estamos ahora y es uno de los aspectos que me gustan de esta vida: las vueltas que puede dar y la capacidad que tiene para sorprendernos.  Ella se sitúa en el 10% es la capacidad que tenemos de actuar y el 90% son las situaciones que nos pasan. No podemos tener el poder sobre lo que queremos que nos pase pero todo lo podremos manejar en torno a la actitud con la que queramos llevar las riendas. 

Me gusta ser capaz de ponerme moñas contigo cuando estás a mi lado, la forma en la que me cuidas y me acaricias, el cómo crees en mí y esa capacidad que tienes para emocionarme y transmitirme que todo va a salir bien. Sabes valorar el verdadero motor que tienen los sentimientos, algo que no todas las personas se paran a pensar.