Últimamente he aprendido a no contar con nadie para contar realmente cómo me siento. Bueno, siempre hay alguna excepción, afortunadamente cuento con una persona que no me dirá ese típico y asqueroso "no estés mal eh" claro, mira es que me gusta nono, me encanta ser masoca y hacerme daño a mi misma estando mal anímicamente. Ya no voy a hacerlo más, total así no recibiré decepciones de esas personas por las que dí todo y lo mínimo que pedía era una simple compresión y consejos por su parte. Por eso a veces me alejo de la gente. Por eso si no me pongo a pensar puedo ser la persona más divertida y graciosa del mundo, pero si me pongo a darle vueltas, y a quebrantarme la cabeza sí..puede que me dé bajones como a todo el mundo. Sinceramente no me considero bipolar ni nada por el estilo, tan solo que mi estado de ánimo a veces pueden estar de un extremo a otro dependiendo del día, de las situaciones y de mi cabeza.
Ya deje de llamar hermano a aquellos dos que lo fueron en un día para mi, ya no confio tanto en la gente, ya me cuesta querer a otra persona e imaginarme un futuro con él, ya no pienso tanto en el bien de los demás ni les quiero más a esas personas que a mí misma. Porque en los momentos en los que estoy a solas conmigo misma es cuando mas nos conocemos a nosotros mismos. Porque..¿para qué contar las cosas si me puedo deshaogar con uno de mis vicios que es escribir?
No hay comentarios:
Publicar un comentario